La muerte vino a buscarme
Pero yo ya estaba a salvo, a tu lado.
O quizá solo fuera alguien, o algo
perdido en la penumbra
Su canto despertó a la noche
Entonces desplegó las alas
Y se hizo la oscuridad
Olía a moho y a humedad
A orina de ratas
Y a aceite rancio
como las plumas de un animal salvaje
Empezó a llover
Y él era tan enorme
Que llovía con forma de pájaro